Starbucks acaba de entregar el volante de su negocio en China a un socio local y el mercado ve señales encontradas: la etiqueta de $4,000 millones luce barata frente a la narrativa oficial de “más de $13,000 millones” de valor total, pero el acuerdo podría ser el catalizador que necesitaba en el mercado cafetero más competitivo del mundo.
Starbucks prepara una turbia infusión china.
Starbucks acaba de entregar el volante de su negocio en China a un socio local y el mercado ve señales encontradas: la etiqueta de $4,000 millones luce barata frente a la narrativa oficial de “más de $13,000 millones” de valor total, pero el acuerdo podría ser el catalizador que necesitaba en el mercado cafetero más competitivo del mundo.