Por Michael Neill🖊️
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¿De qué se trata?
Supercoach (2018) ofrece una explicación simple pero profunda de cómo funciona la mente y proporciona conocimientos sobre la felicidad, el establecimiento de metas, las relaciones, las emociones, la seguridad financiera y la creatividad. Su objetivo es ayudar a los lectores a liberar su potencial y hacer una diferencia en el mundo mientras tienen una experiencia más profunda y significativa de estar vivos.
Sobre el autor
Michael Neill es un autor de best-sellers y un coach internacionalmente reconocido que ha trabajado con celebridades, CEOs y la realeza. Ha escrito seis libros que se han traducido a 22 idiomas, incluidos The Inside-Out Revolution, Creating the Impossible y The Space Within.
¿Qué vas a aprender? Conéctate con tus recursos internos más profundos.
Cuando se trata de vivir tu vida, ¿te sientes arrastrado por fuerzas externas que están fuera de tu control? Es como si te estuvieran alejando de lo que es importante para ti, incapaz de moldear tu propio destino. ¿O tal vez te preguntas si hay más en la vida que simplemente reaccionar a lo que sucede a tu alrededor? ¿Y si tuvieras el poder de moldear tu realidad desde adentro hacia afuera?
En este resumen, exploraremos tres enfoques fundamentales que te permitirán acceder y vivir tu máximo potencial. Primero, te mostraremos cómo recuperar tu imaginación para crear conscientemente una historia de vida más empoderadora. Luego, profundizaremos debajo de la superficie de tus pensamientos para reconectarte con una fuente esencial de plenitud y bienestar. Y finalmente, descubriremos cómo abrazar la “normalidad” puede paradójicamente conducir a resultados extraordinarios.
¿Listo para liberarte de las creencias limitantes y reconectarte con tu sabiduría interior? Comencemos.
Dirigiendo tu historia de vida
¿Alguna vez has sentido que la vida simplemente te sucede, en lugar de sentir que tienes el control de tu propio destino? ¿Qué pasaría si tuvieras el poder de moldear tu realidad a través del arte del “hacer y creer”?
De niños, entendíamos intuitivamente la alegría y el potencial creativo del “hacer y creer”. Pero en algún momento del camino, la mayoría de nosotros “se volvió real”. Es decir, compramos la noción de que nuestras circunstancias objetivas nos definen. Empezamos a vernos a nosotros mismos como sujetos a fuerzas externas fuera de nuestro control, como víctimas, en cierto modo. Pero, ¿y si pudiéramos recuperar el poder de nuestra imaginación?
Lo que creemos tiende a convertirse en verdad para nosotros. Nuestras creencias actúan como profecías autocumplidas, filtrando nuestras percepciones y moldeando nuestras acciones. Por ejemplo, Thandie cree que es socialmente torpe, por lo que en las fiestas se abstiene de mezclarse, confirmando su creencia de que socializar es doloroso. Mientras tanto, Ling cree que puede conectarse con cualquiera, y así se sumerge en las conversaciones con facilidad, reforzando su confianza. Dos personas pueden experimentar la misma situación de manera muy diferente, dependiendo de los pensamientos y significados que le asignen. “Cambia tus pensamientos, cambia tu mundo”, como dice el refrán.
Entonces, ¿cómo cambiamos nuestros pensamientos? Eligiendo deliberadamente “hacer y creer” nuevos pensamientos empoderadores, incluso antes de creerlos completamente. Y actuando como si ya fueran verdad.
Así es como funciona: Primero, identifica un área de la vida que te gustaría transformar, como relaciones, carrera o salud. Escribe cómo te gustaría sentirte y lo que te encantaría crear. A continuación, elabora algunas creencias que te apoyarían si realmente las sostuvieras, incluso si ahora te parecen un estiramiento. Por ejemplo, si tu objetivo es convertirte en el vendedor número uno en tu empresa, tu creencia de apoyo podría ser “Vender es fácil y divertido para mí”.
Escribe estas nuevas creencias. Repítelas a ti mismo diariamente con entusiasmo y convicción. Imagina vívidamente cómo pensarías y te comportarías de manera diferente si las abrazaras completamente. Además, reúne evidencia para apoyarlas, incluso si necesitas empezar con algo pequeño. Puedes hacer esto utilizando el formato “Vender es fácil y divertido para mí. Sé que esto es cierto para mí porque…” – y luego completa el espacio en blanco con algo que haya sucedido ese día.
Luego, toma acciones que se alineen con la creencia. Pregúntate a ti mismo la pregunta “Si supiera que mi creencia es cierta, ¿cómo me comportaría?” Escribe tus respuestas. Luego comienza a comportarte de esa manera.
Recuperar el poder del “hacer y creer” no se trata de pensar en positivo o negar las dificultades. Se trata de ser consciente de las historias que te cuentas a ti mismo y elegir intencionalmente aquellas que sean verdaderas y empoderadoras. Así que si tu historia de vida actual no te gusta, sabes que puedes cambiarla: un pensamiento, una creencia, una acción a la vez. Cuando se trata de la película de tu vida, tú eres el guionista, director y estrella. Haz que sea una grandiosa.
Aguas claras y profundas
Imagina que tienes un tazón de agua turbia y fangosa que quieres aclarar de alguna manera. ¿Cómo lo harías? Tu primer instinto podría ser hervirla, filtrarla o revolverla. Pero la solución más simple es: simplemente dejarla ser. Con el tiempo, la suciedad se asentará y la claridad inherente del agua brillará.
El mismo principio se aplica a la mente humana. Debajo de la superficie turbulenta de nuestros pensamientos y preocupaciones, hay – aunque no lo creas – un profundo pozo de bienestar, sabiduría y claridad. Esta es nuestra naturaleza esencial, aunque la mayoría de nosotros hemos perdido de vista.
Desde el momento en que nacemos, desarrollamos instintivamente estrategias para navegar el mundo y satisfacer nuestras necesidades. Aprendemos que ciertos comportamientos nos brindan cuidado y atención. Sonreímos y nuestros padres se derriten. Lloramos y ellos vienen corriendo. Con el tiempo, estas estrategias se vuelven más sofisticadas. Descubrimos que los logros nos ganan elogios, que agradar a los demás nos gana amor, y que conformarnos nos gana pertenencia.
Capa por capa, construimos personajes basados en lo que parece funcionar: el buen estudiante, el hijo mayor responsable, el amigo fácil de llevar. Estas máscaras no son inherentemente malas o falsas; son simplemente formas de enfrentar y conectar. El problema surge cuando olvidamos que son máscaras. Nos identificamos tan plenamente con nuestros personajes que comenzamos a creer que son lo que fundamentalmente somos.
Pero no lo son. Hay algo más profundo debajo. Algo pacífico y completamente entero.
¿Qué pasaría si la felicidad no fuera algo que necesitamos perseguir o ganar? ¿Y si fuera nuestro núcleo mismo? Los bebés y niños pequeños viven naturalmente en un estado de apertura, facilidad y conexión. Solo a medida que crecemos aprendemos a buscar condiciones externas para la validación y la realización.
El bienestar condicional es frágil y efímero. Pero el bienestar inquebrantable emerge cuando dejamos de buscar fuera y nos reconectamos con la sabiduría interior. Cuando dejamos de tratar de reorganizar las circunstancias para hacernos sentir bien, comenzamos a cultivar una base interna de estar bien, incluso en medio de la dificultad.
Aquí tienes una idea: durante una semana, o incluso solo un día, experimenta dejando que simplemente seas como eres. No trates de arreglarte o mejorarte. No trabajes en tu confianza. No te auto-ayudes para ser una mejor versión de ti mismo.
En cambio, simplemente trae conciencia amorosa a la parte de ti que siempre ha sido completa y sana. ¿Qué se siente simplemente estar en tu cuerpo, respirando, sintiendo, sin necesidad de cambiar o entender nada?
Cuanto más practiques este tipo de intimidad con el momento presente, más te reconectarás con un manantial interior de facilidad, claridad y plenitud. Esta plenitud no depende de tus roles, tus relaciones o tus circunstancias. Desde ese centro equilibrado, la validación externa se convierte en el adorno, no en el pastel. Sabes quién eres; y eso es más que suficiente.
La trampa del excepcionalismo
¿Qué significa vivir en un mundo donde todos se esfuerzan por ser excepcionales? Hay una paradoja ahí. Si suficientes personas tienen éxito en algo en particular, entonces ya no es un logro excepcional, ¿verdad? Lo que antes era superior al promedio simplemente se convierte en el nuevo promedio, la nueva meta a superar. La mayoría de las personas se sentirán como fracasos, casi por definición. En esta búsqueda implacable de excepcionalismo, inadvertidamente creamos una sociedad llena de estrés, frustración y, sobre todo, una sensación generalizada de no ser nunca lo suficientemente buenos.
Pero, ¿y si nos atreviéramos a cuestionar este paradigma? ¿Qué pasaría si, en lugar de agotarnos en la búsqueda de ser excepcionales en todo, apuntáramos a un esfuerzo consistente y sostenible en las áreas que realmente nos importan?
Considera este ejercicio simple pero poderoso: elige un área de tu vida donde te has estado presionando inmensamente para sobresalir, como la escritura, las ventas o la crianza de los hijos. Ahora, da un paso atrás y define cómo sería un día “promedio” en ese dominio; un día en el que invirtieras una cantidad razonable y sostenible de tiempo y energía enfocados. Tomemos la escritura, por ejemplo. Un día promedio podría ser dedicar 45 minutos a poner palabras en la página, sin preocuparte por la cantidad de palabras o la calidad. Recuerda, la consistencia es clave para desarrollar tu oficio con el tiempo. Para las ventas, podría significar contactar a cinco nuevos prospectos, enfocándote en el proceso en lugar de los resultados inmediatos. Las ventas suelen ser un juego de números, y los esfuerzos constantes producen resultados. Para la crianza, podría significar dedicar media hora enfocada a estar completamente presente con tus hijos antes y después de la escuela, sin distracciones. Los pequeños momentos de conexión suman relaciones fuertes con el tiempo.
Ahora, proyecta hacia adelante e imagina el efecto acumulativo de encadenar una serie de estos días “promedio”. En solo unos meses, probablemente habrás hecho bastante progreso. En un año, te sorprenderás de lo lejos que has llegado simplemente presentándote de manera consistente. Las acciones constantes y manejables, repetidas diariamente, producen resultados notables con el tiempo. La clave es confiar en el proceso y seguir presentándote.
Cuando dejas de exigirte estándares imposibles, creas espacio para relajarte en una relación más tranquila y orgánica con tus metas y tu vida. Abres la puerta a lo que el psicólogo Mihaly Csikszentmihalyi llama flujo: un estado de absorción total en el proceso, sin estar apegado a resultados específicos.
La ironía es que este enfoque menos estresante y menos esforzado a menudo conduce a mejores resultados a largo plazo. A medida que liberas expectativas duras y hábitos de trabajo insostenibles, accedes a un manantial más profundo de creatividad, resiliencia e inspiración. Haces menos, pero logras más. Este es el poder paradójico de abrazar tu normalidad: te libera para hacer tu mejor trabajo.
Así que haz las paces con el concepto “suficientemente bueno”, sabiendo que cuando se repite consistentemente, puedes lograr grandes resultados. Al final, la verdadera magia está en el poder acumulativo de tus días promedio.
Resumen final
El principal mensaje de este resumen de Supercoach de Michael Neill es que tienes el poder de moldear tu realidad y acceder a un profundo manantial de creatividad y bienestar.
Al recuperar el arte del “hacer y creer”, puedes elegir conscientemente creencias empoderadoras y tomar acciones alineadas con la vida que deseas. Recuerda, debajo de la superficie turbulenta de tus pensamientos y los roles que juegas en la vida, hay una esencia subyacente. Reconéctate con esta base interna de estar bien, incluso en medio de desafíos. Finalmente, abraza el poder del esfuerzo consistente y sostenible en las áreas que realmente te importan, sabiendo que lo suficientemente bueno, repetido diariamente, puede llevar a resultados notables con el tiempo.



