El cierre parcial del gobierno federal de Estados Unidos, que comenzó el 1 de octubre de 2025 tras la falta de acuerdo entre demócratas y republicanos sobre el presupuesto, podría tener efectos económicos limitados si es breve, pero presenta riesgos significativos en un contexto económico ya frágil. Aunque los pagos de programas como Seguro Social y Medicare continuarán, la suspensión de servicios no esenciales y el impacto en datos económicos clave generan incertidumbre.



