Por Santiago Gallino y Borja Apaolaza (Adaptación)
La rotación en la primera línea —retail, servicios, hospitalidad— ha sido históricamente aceptada como un “costo de hacer negocios”. Sin embargo, con tasas de retención que oscilan entre el 30% y el 73%, el impacto financiero es devastador: sustituir a un empleado operativo puede costar entre el 50% y el 200% de su salario anual.
Tradicionalmente, la solución ha sido simplista: publicar horarios antes o prohibir los turnos “clopening” (cerrar una noche y abrir a la mañana siguiente). Pero una investigación masiva de 280 millones de turnos revela que no existe una receta única. Lo que motiva a un empleado a quedarse en una sucursal de una zona urbana puede ser irrelevante para otro en una zona rural. La clave no es más intuición, sino el uso estratégico de los datos que ya posees.




