Resumen: El pensamiento sistémico es una alternativa superior a los enfoques de innovación tradicionales, como el pensamiento disruptivo o el design thinking, que a menudo generan consecuencias negativas no deseadas. En lugar de simplificar los problemas, este método abraza la complejidad del mundo interconectado. 🌍
Su enfoque práctico implica definir una visión de futuro o «Estrella Polar», reformular los problemas para alinear a todos los actores, centrarse en mejorar los flujos y relaciones del sistema en vez de solo crear productos, y avanzar mediante pequeños impulsos experimentales. Así, se logran soluciones más resilientes y sostenibles para los grandes desafíos actuales.




