Por Ania W. Masinter (Adaptación)
Llegar al equipo ejecutivo es un hito en cualquier carrera, pero es también el momento de mayor vulnerabilidad profesional. A diferencia de otros niveles, el onboarding en la cima suele ser inexistente o se reduce a una serie de almuerzos de cortesía.
El error más común de los nuevos ejecutivos es creer que fueron contratados solo para dirigir su función (Finanzas, Marketing, Operaciones). En realidad, tu éxito ahora depende de tu capacidad para colaborar e influir en tus pares. Si no construyes confianza y credibilidad en los primeros 90 días, te arriesgas a malinterpretar las señales políticas y a que tus propuestas mueran antes de llegar a la mesa de decisiones.




