¿No quieres perder el tiempo? Deja de hacer estas 6 cosas

Aprovecha tu tiempo

Cada uno de nosotros, en promedio, tiene alrededor de 27.000 días de vida. Resta un tercio para dormir y otro pedazo para aquellos primeros años que no recuerdas y no puedes controlar, y te queda un número aterradoramente bajo.  Lo menciono porque, como nos han recordado los grandes filósofos, recordar la brevedad de la vida es lo que nos impulsa a vivir auténticamente. Cuando estás enterado del tiempo que tienes lo valoras apropiadamente. Deja de perder el tiempo con las siguientes acciones:

Rodearte de las personas equivocadas
En este punto, es probablemente un cliché decir que "tú eres el promedio de las cinco personas con la que pasas la mayoría del tiempo," pero incluso si esta formulación particular es un poco usada en exceso, se usa porque es verdad. 

Quejárte
Pasar tiempo lloriqueando acerca de tus problemas puede parecer una manera bastante inocente de gastar oxígeno, pero de acuerdo a la ciencia los efectos nocivos de vivir así en tu cabeza son enormes. Quejarse reprograma tu cerebro a ver más rápidamente y fácilmente la negatividad. El pesimismo, en otras palabras, se hace más fácil con la práctica. 

No pedir ayuda
Claro, pedir ayuda puede hacerte sentir tonto, pero como un colega brutalmente honesto una vez le dijo: "Te ves más tonto cuando no lo entiendes porque no preguntas". Además ahorras mucho tiempo si tienes un par más de manos.

Dejar que otras personas te digan cómo vivir
Según Bronnie Ware, una enfermera de hospicio que ha escuchado a miles de pacientes contar el inevitable final de la vida, hay un arrepentimiento que se presenta más que cualquier otro. No es algo dramático como perder a un ser amado o perdido oportunidades de carrera: Vivir su vida de acuerdo a las expectativas de los demás en lugar de sus propios deseos verdaderos.

Perseguir la felicidad momentánea más que una vida con significado
Según la ciencia, en realidad hay dos tipos de felicidad. El primer tipo, conocido como bienestar eudaimónico, es la felicidad asociada con un sentido de propósito o un sentido en la vida, el segundo es el "bienestar hedónico", que es justo ese resplandor agradable que consigues cuando satisfaces un deseo.

Aléjarte de tus sentimientos
Dejamos que otras personas nos digan qué hacer por respeto y preocupación (y miedo). Nos quedamos en una mala relación por amor y optimismo sobre la capacidad de la otra persona para cambiar. El impulso de protegerse callando tus sentimientos es comprensible, pero la alternativa es mucho más rica. La madre de todas las frases cliché: Sigue tu corazón.