Seamos Revolucionarios

Por Sandra Jiménez Loza

Después de reflexionar un par de días sobre lo sucedido en Monterrey me he dado cuenta de que no es casualidad que este tipo de situaciones en ocurriendo, hoy tomó posesión como presidente en el país más poderoso del mundo una persona que ha demostrado de mil maneras ser intolerante a la diferencia y es la diversidad humana. 

Mientras tanto nosotros como mexicanos hemos demostrado, también de mil maneras, estar más preocupados por lo que sucede en el exterior que en nuestra propia casa. 

La sociedad de Estados Unidos al votar mayoritariamente por la persona que hoy asume la presidencia de su país demuestra enorme tendencia histórica a recurrir a la violencia cuando algo no le parece o le rompe los esquemas, mientras tanto nosotros nos vamos olvidando poco a poco de que somos un país de pacifistas, de idealistas, de revolucionarios; un país en el que históricamente se ha demostrado que la sociedad puede generar grandes cambios, y en lugar de eso, imitamos tendencias y patrones que no son nuestros, prueba de ello es lo sucedido en Monterrey hace dos días.

Si dejamos de mirar hacia afuera, y nos damos cuenta de qué estamos siendo indiferentes ante lo que sucede con nuestro país y nuestro gobierno, entonces tenemos una oportunidad de cambiar esa indiferencia por aquella tendencia histórica revolucionaria. Pero ojo cuando hablo de una Revolución no me refiero a levantarnos en armas, esa época en la historia ya pasó, tenemos que asumir este revolución desde la postura que nos toca, desde el alzar la voz, desde el hacer la diferencia nosotros mismos, desde el no permitir que un gobernante de un país extranjero hable de manera tan despectiva de nuestro país y nuestro propio gobierno no haga nada para defenderse y defendernos como país. 

Hablo de una Revolución de conciencia, de una revolución que es 100% pacífica y que empieza en uno mismo, se trata de que en lugar de quejarnos de nuestros gobernantes y los de otros países, el gasolinazo, las balaceras en antros, o criticar y satanizar a un niño y sus padres sin saber que lo llevó a creer qué es la violencia hacia los demás y hacia el mismo era la respuesta que estaba buscando, se trata de que en lugar de revisar mochilas y hacer denuncias sin pruebas por el uso de las redes sociales dejemos esta tendencia a la indiferencia y recuperemos nuestra tendencia a cambiar nuestra realidad de manera pacífica, a ser agentes de cambio, personas que hacen historia. 

Voltear a ver al otro antes de juzgarlo, darnos cuenta del dolor ajeno, respetar todo tipo de diferencias que nos hacen únicos como seres humanos y entender que lo que al otro le duele también me afecta a mí aunque no lo conozca. 

Se trata de no combatir la violencia sino hacerle frente de manera inteligente, pacífica y humana, porque sólo señalamos lo que está mal y criticamos sin conocimiento ni fundamentos, entonces en lugar de erradicar la violencia la estamos promoviendo, porque estamos siendo intolerantes, porque estamos discriminando y juzgando al otro, porque estamos reaccionando de manera violenta y destruyendo en lugar de construir, en resumen nos estamos convirtiendo poco a poco en quien nos odia, y que tristemente a partir de hoy tiene las riendas del que actualmente es el país más poderoso del mundo. 

Entonces, para hacerle frente de manera inteligente a su mensaje desmedido de violencia, 
Los invito a convertirnos en esos revolucionarios pacíficos que estamos destinados históricamente a ser, a ver las cosas y los sucesos desde un punto de vista más activo y menos crítico, más humano, y también más trascendente. 

Recordemos que las autoridades de cualquier país se quedan temporalmente, su sociedad se queda para siempre.